ADOSADOS el puig

ADOSADOS el puig

A un paso del mar. El proyecto Marella Puig nace en un emplazamiento privilegiado: El Puig de Santa María, a escasos minutos de la costa mediterránea valenciana. Un contexto que el proyecto convierte en protagonista.

La pureza geométrica de los volúmenes blancos se asienta sobre elegantes zócalos grises, mientras que los accesos en madera aportan la calidez necesaria para un conjunto residencial integrado en su entorno litoral. La fachada continua genera un frente urbano ordenado y sereno: un conjunto que tiene carácter propio sin imponer su presencia.

En el interior, la zona de día se concibe como un gran espacio continuo donde cocina y salon se funden y el salón se abre completamente hacia el patio con piscina. Tonos neutros, maderas claras y textiles cálidos completan unos interiores funcionales pensados para el bienestar cotidiano junto al Mediterraneo.

01

Volúmenes blancos sobre zócalo gris

La composición de fachada combina la ligereza del volumen blanco superior con la solidez del zócalo gris en planta baja. Un contraste que ancla el conjunto al suelo y le da una presencia urbana equilibrada, ordenada y atractiva.

02

Patio con piscina privada

Cada vivienda dispone de su propio patio con piscina, directamente comunicado con el salón a través de una apertura total. Un espacio exterior privado que convierte cada adosado en un refugio frente al Mediterraneo.

03

Luz del Mediterraneo en cada rincón

El proyecto equilibra la apertura visual para captar la luz y las vistas del Mediterráneo con la privacidad necesaria para el confort del hogar. Grandes ventanales orientados al patio y al sol garantizan una vivienda luminosa durante todo el año.

El Mediterráneo como estilo de vida

Vivir a un paso del mar en la Comunitat Valenciana tiene unas implicaciones arquitectónicas claras: la vivienda debe estar diseñada para el exterior tanto como para el interior. En Marella Puig, cada decisión de diseño,la orientación del patio, la apertura del salón, la elección de materiales responde a ese principio.

El resultado es un conjunto donde la vida cotidiana transcurre entre el interior y el patio, con el clima mediterraneo como aliado permanente.

Si. Cada adosado del conjunto Marella Puig dispone de su propio patio con piscina privada, directamente conectado con la zona de estar-comedor a través de una apertura total. No se comparte ninguna zona de baño entre viviendas.

El proyecto trabaja la privacidad a través de la disposición de los patios y la orientación de las aperturas: cada vivienda abre su salón y su patio hacia su propio espacio exterior privado, sin vistas directas a las viviendas colindantes. La fachada continua genera además un frente urbano cerrado hacia la calle que protege la intimidad del interior.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad